Los que no pueden esperar, siguen siendo postergados.

Mónica Rodríguez
12.Jul.05 :: Opinión Guevarista

El P.A.N.E.S. (Plan de Asistencia Nacional a la Emergencia Social) lanzado en los últimos meses comienza a hacer estragos en algunos sectores de la sociedad. Los sectores más castigados por el sistema capitalista se lanzan a la calle a manifestar su disconformidad, su enojo bien fundado porque no han sido atendidas sus necesidades básicas fundamentales.



LA CONSIGNA DEL GOBIERNO SIGUE SIENDO “HAY GENTE QUE NO PUEDE ESPERAR”, SIN EMBARGO LOS QUE NO PUEDEN ESPERAR SIGUEN SIENDO POSTERGADOS.

El plan de emergencia no solo es insuficiente y desproporcionado (dado que no llega a todas las familias de acuerdo a la cantidad de integrantes que la componen), sino que además causa estragos a quienes acuden en busca de esos ‘pesitos’ que el gobierno programó, y vuelven sin nada porque todavía no les toca cobrar y deben esperar al próximo pago o al siguiente a ver si “tienen suerte” (como les dicen en las oficinas de cobro). Además si por esas casualidades les toca cobrar reciben solo el pago de dos meses y el resto en cuotas.
Algunos gobernantes califican estos hechos de aventureros e intentan atenuar las protestas argumentando que la mayoría de los protestantes no sabían por qué lo hacían. El ministro Mujica hace una analogía entre los manifestantes y los perros que luego de estar mucho tiempo atados salen corriendo despavoridos sin rumbo. Creemos que el comportamiento salvaje de un animal nunca puede ser comparable con las luchas populares.
Por otro lado en las cárceles la situación de los jóvenes es cada vez peor, las protestas de estos en la Colonia Berro y sus fugas llevaron a las nuevas autoridades a resolver la situación encerrándolos en la cárcel de Libertad, para silenciarlos y asegurarse de que no salgan, en una palabra ENAJENARLOS. No hay programa de rehabilitación que valga en tanto las condiciones miserables de existencia continúen agudizándose.
En nuestro país cada vez son más los que viven entre el basurero, el plomo y las ratas. En La Teja los vecinos que viven en torno a la ‘Cachimba del Piojo’ sufren día a día el flagelo de la marginalidad. En un lugar donde la única fuente de trabajo es ser HURGADOR O RECICLADOR los lleva a vivir en medio de un basurero lleno de ratas, y donde la cercanía del arroyo contaminado por elementos químicos como el plomo, mercurio, etc. y además por el vertido de los colectores, los obliga a evacuar sus hogares precarios cada vez que llueve dado a que el arroyo es poco profundo y el terreno se inunda, estropeándose y contaminándose todo cuanto esté a su paso.
El porcentaje de plomo en la sangre de los niños no ha disminuido y los que vienen en camino ya tienen plomo antes de nacer.
A todo esto se le suma el problema de los cables de alta tensión de una usina, que pasan por encima de sus casas con un alto grado de producción de células cancerígenas.
Este sector social no ha elegido vivir en estas condiciones sino que han sido arrastrados a vivir así; muchos de ellos han sido obreros y también han sido excluidos del ámbito laboral. EL HAMBRE Y LA FALTA DE VIVIENDA SON CONSECUENCIA DE LA FALTA DE TRABAJO DIGNO.
Este es sólo un esbozo de la situación real que intenta reflejar lo que acontece cada día en estos sectores de la sociedad.
La EMERGENCIA es grande pero con las políticas adoptadas por el nuevo gobierno progresista de obediencia absoluta al imperialismo, lo que incluye PAGAR LA DEUDA EXTERNA, no les deja margen de acción para atender adecuadamente los problemas del pueblo. Para el actual gobierno pagarle al imperio es más urgente que combatir la pobreza.
EL PUEBLO UNIDO Y ORGANIZADO CONSIGUE SUS OBJETIVOS Y SIEMPRE SABE POR LO QUE LUCHA.
POR TRABAJO Y SALARIO DIGNO, ACORDE CON LA CANASTA BASICA FAMILIAR, QUE PERMITA VIVIR DIGNAMENTE EN LUGAR DE CONTINUAR SOBREVIVIENDO.

Publicado en el CONVICCIONES N°1, correspondiente a julio de 2005