Discurso en la entrega de certificados de Trabajo Comunista

Ernesto \’Che\’ Guevara
21.Sep.07 :: Ernesto Che Guevara

Discurso en el CTC el 11 de enero de 1964.



La actitud comunista frente a la vida es mostrar con el ejemplo el camino que hay que seguir, es llevar a las masas con el propio ejemplo, cualesquiera que sean las dificultades a vencer en el camino. Quien puede mostrar el ejemplo de su trabajo repetido durante días y días, sin esperar de la sociedad otra cosa que el reconocimiento a sus méritos de trabajador, de constructor de esa nueva sociedad, tiene derecho a exigir en la hora del sacrificio. Y la construcción de nuestra sociedad no se podrá hacer de ninguna manera si no es sobre la base del sacrificio.
Después de la Revolución de octubre de 1917, de la Revolución de Lenin, el hombre ya adquirió una nueva conciencia. Aquellos hombres de la Revolución francesa, que tantas cosas bellas dieron a la humanidad, que tantos ejemplos dieron, y cuya tradición se conserva, eran, sin embargo, simples instrumentos de la historia. Las fuerzas económicas se movían y ellos interpretaban el sentir popular, el sentir de los hombres de aquella época, y algunos intuían más lejos aún, pero no eran capaces todavía de dirigir la historia, de construir su propia historia conscientemente.
Ahora tenemos la tarea de desarrollar la producción, desarrollarla para darle al pueblo todos los bienes que necesita. Pero para dar todos esos bienes necesitamos también […] desarrollar la agricultura por otro lado, armonizar los distintos factores de la sociedad, sacrificarnos en determinadas épocas, pensar constantemente en el trabajo, y, lo más importante: adquirir conciencia, estar bien claros de que nosotros, en este momento dirigentes de la sociedad, nosotros todos, pueblo de Cuba, tenemos que aprender más, conocer más, profundizar más en los fenómenos y profundizar más en el sentido íntimo de lo que es el trabajo, con la gran fuerza creadora del trabajo.
Las condiciones de trabajo en muchos casos no han cambiado, pero tenemos que hacer cambiar aceleradamente la conciencia para que se comprenda bien claro el carácter nuevo que tiene ese trabajo, el carácter nuevo del sacrificio, que puede significar a veces trabajar en condiciones difíciles para el proletariado cubano. Hay que crear esa conciencia que va a permitirnos acelerar enormemente nuestra capacidad de tránsito hacia el comunismo.
Además, cuando en cada cubano el trabajo sea una necesidad vital como expresión de creación humana, la técnica, la tecnología, los inventos se sucederán por millares. Cada unidad será cambiada año tras año, remozada y modernizada. Todos participarán con una fuerza incontenible en la construcción de la nueva sociedad.
Por eso saludamos a ustedes, compañeros, por su carácter de vanguardia, por su carácter de hombres y mujeres que van alegres hacia el trabajo compenetrados con él, compenetrados de la responsabilidad que tiene boy ocupar esa trinchera.
Por nuestro futuro y por el futuro de América, que es el nuestro también, por el futuro del mundo entero, de todos los hombres y mujeres que aun en Estados Unidos, en todos los países imperialistas, sufren la opresión del capital, hagámonos, compañeros, la firme decisión de seguir los consejos de Fidel, que nos recordó el compañero Roca: (*) realizar nuestro trabajo todos los días, analizarlo, ver dónde está lo malo, ver si hemos hecho lo suficiente, y prometernos corregirlo para el día siguiente. Hagámoslo nosotros, los que nos sentimos capaces de un sacrificio mayor, dirigentes de nuestro pueblo, de nuestra empresa, de nuestra fábrica, de nuestro taller o de nuestra brigada, en la medida de nuestras fuerzas, con nuestro ejemplo por delante. Hagamos que el ejemplo preceda a las palabras, hagamos que cada uno de nosotros sea una bandera que tengan que seguir nuestros compañeros para la construcción del comunismo.
Así habremos realizado -todos unidos, marchando con el paso gigantesco y sostenido que necesita nuestra patria- la gran aspiración de la humanidad, y habremos hecho también, habremos cumplido también cabalmente nuestro deber más hondo: que sea todo nuestro pueblo la bandera de lucha para los pueblos del mundo entero.

(*) El Che se refiere a Blas Roca Calderío, fundador del Partido Comunista de Cuba,
miembro del Buró Político del Comité Central y presidente de la Asamblea Nacional. Nació en Manzanillo el 24 de julio de 1908 y murió en La Habana el 25 de abril de 1987.