Precarización laboral en el trabajo juvenil. Las políticas de las multinacionales legitimadas y avaladas por el gobierno.

05.Jun.20    Noticias y actividades
   


Las situaciones que están atravesando los jóvenes de la clase trabajadora y los sectores populares en nuestro país actualmente no es más que una demostración de la profundización de la precariedad, la marginalidad, el sometimiento.

¿Resulta novedoso esto? Debemos ser contundentes en reforzar la idea que hemos sostenido desde que, el 1ero de marzo, se produjera el cambio de gobierno; para la clase trabajadora y los sectores populares (en este caso nos detenemos en el análisis sobre los jóvenes que componen la misma) son años de profundización en las políticas impulsadas por los gobiernos frenteamplistas que, en esencia, han castigado con marginalidad, sometimiento, precariedad, explotación y opresión.


No es coincidencia que en cada análisis coyuntural que intentamos realizar en esta etapa, debamos recurrir a archivos de documentos elaborados recientemente, que sirven para entender muchas de las situaciones del hoy.

Cuando analizamos la represión en el comienzo de este nuevo gobierno enumeramos un sinfín de casos de criminalización, hostigamientos, persecución y otros muchos ejemplos que encajaban a la perfección con a las políticas represivas impulsadas por el FA contra los y las jóvenes de la clase trabajadora y sobre todo de sectores populares.

Cuando analizamos la situación del INISA en la actualidad debemos recurrir a las múltiples declaraciones y acciones de representantes del reformismo, en ese momento oficialistas, que pasaban del servicio militar obligatorio, hasta la imposibilidad de recuperación de ciertos jóvenes.

Analizamos también las políticas orientadas hacia la violencia de género evidenciando como a lo largo de los años las políticas frenteamplistas, entre otras atrocidades, legislaron sin respaldo presupuestal. Cuando analizamos los intentos de desalojo en las tomas de tierra, inevitablemente debimos recorrer los años donde Vázquez y Mújica sentenciaron la vida de miles con una política de constante desalojo. Y en este análisis, nuevamente las políticas frenteamplistas nos vuelven a dar pie.

Para ello hay que remontarnos al 6 de marzo de 2018, donde se informaba en la página de Presidencia que el presidente Tabaré Vázquez había acompañado la firma del acuerdo entre el Ministerio de Trabajo y la firma Arcos Dorados, propietaria de Mc Donald´s, para “abrir oportunidades laborales a personas de entre 15 y 29 años de contextos sociales vulnerables, a partir de instrumentos que da la Ley de Empleo Juvenil.”

La empresa recibiría un subsidio del 25% de salario para trabajadores de entre 15 y 24 años, y el mínimo del contrato era solo tres meses.

Publicábamos en ese momento una nota en repudio a “este tipo de políticas que favorecen a una multinacional que se expande por el mundo exprimiendo nuestra mano de obra barata y encima recibiendo múltiples favores de nuestro gobierno, que no le alcanza con ver como nuestros jóvenes no tienen oportunidades laborales, sino que las que les ofrece son en mayor beneficio de la clase dominante.”

Denunciábamos también la política de la multinacional de empleo rotativo, donde se hacer trabajar un par de meses a los jóvenes para no tomarlos luego, antes de verse obligados a contraer algún tipo de contrato con el trabajador. Señalamos también que lo que el que el gobierno exigía era una cantidad mínima de 75 jornales, pasando por alto que después de eso puede concluirse la fuente laboral de los jóvenes, facilitando la precariedad laboral.

Fundamental es señalar, además, que esta empresa no permite que los trabajadores se organicen sindicalmente, hecho que fue denunciado por diversos sectores organizados de los trabajadores, como por ejemplo el Sindicato Único Gastronómico y Hotelero de Uruguay. Esto marca claramente las intenciones de continuar con la precarización, la flexibilización de los horarios, es decir mantener sus políticas nefastas de empleo. Por ello se apela a la persecución sindical, ya que de haber un sindicato organizado que vele por los intereses de los trabajadores este proceder les sería más difícil de invisibilizar y llevar adelante.

Dos años después, incluso (y aún más) en esta situación de emergencia sanitaria, la criminal explotación de esta empresa subvencionada por el gobierno no hace más que profundizarse.

Detrás de la fachada de “el mejor lugar para trabajar” encontramos las nefastas condiciones a las que se ven sometidos los trabajadores, en su mayoría jóvenes de quienes se aprovechan por su poca o nula experiencia laboral.

Se ofrecen “horarios flexibles” que resultan en deplorables condiciones de trabajo. Por ejemplo, se viene realizando una reducción de horas desde febrero, no pagando además las horas extras trabajadas, que son muchas veces forzados a tomar bajo la presión de perder el empleo. Los trabajadores cobran tanto como $3.000 o menos por quincena, no correspondiendo muchas veces a las horas trabajadas.

Tampoco se cuentan con las condiciones sanitarias necesarias para trabajar en la situación actual de emergencia sanitaria. De cualquier manera, incluso desde antes se ha denunciado la falta de suministros básicos como una crema para las quemaduras, o gasas para los cortes, entre otras faltas.

Con todo esto, es que podemos comprender su supuesta generosidad con los trabajadores de la salud traducida en menús gratis por una semana, gesto sustentado gracias a tener a sus empleados con salarios insuficientes y en condiciones de trabajo deplorables, condiciones que demuestran una vez más la verdadera cara del capitalismo. Siendo una megacorporación con más de 36.000 restoranes dispersados por todo el globo, con ganancias de miles de millones de dólares, siendo un icono del capitalismo norteamericano, aún así tiene a los trabajadores bajo condiciones de precariedad.

Así es la lógica capitalista, solo se busca el lucro, la ganancia. Bajo este sistema jamás los trabajadores serán una prioridad, porque la clase dominante solo nos tiene como recursos. Bajo este sistema criminal nuestra fuerza de trabajo es una mercancía más, una mercancía que produce otras mercancías, por ende, estamos sujetos a los valores del mercado, que nos alienan como si fuéramos una cosa, que pueden usar y desechar.

No nos sentimos realizados con el trabajo en este sistema y no lo consideramos beneficioso para la sociedad, sino como algo que simplemente engorda los bolsillos del patrón. Nos alienan confinándonos a un oficio o trabajo, ya no somos plenamente humanos, sino parte de humanos.

Esta alienación solo puede favorecer a la clase dominante, es por ello que cuando hablamos de luchar por la revolución y el socialismo, hablamos de luchar por eliminar la alienación, lo que constituye uno de los puntos fundamentales para la construcción de hombres y mujeres plenamente libres.

Entonces, no es de extrañarnos que el gobierno de turno, aliado siempre al gran capital, invierta en estas multinacionales. Este respaldo a esta empresa en particular que fue impulsado por el Frente Amplio y por el gobierno multicolor ahora, no es el único ejemplo de subvenciones al gran capital por parte de los gobiernos antes mencionados.

Otros de los más claros ejemplos es el contrato ROU – UPM, donde el gobierno del FA le otorgó infinidad de beneficios y de exoneraciones también a esta enorme corporación. Este es un contrato que es tan nefasto que dejo pactados varios compromisos al estado uruguayo, mientras que UPM ni siquiera se comprometió a realizar la inversión, es decir se hizo liso y llanamente una renuncia de la soberanía nacional ante una empresa extranjera.

En ese acuerdo, el gobierno uruguayo le ha concedido a UPM beneficios tributarios extraordinarios, que van más allá de la normativa vigente aliada al gran capital para grandes inversiones.  Por ejemplo, en uno de los puntos el gobierno uruguayo se compromete a exonerar a UPM, ” de cualquier impuesto (IRPF, IRAE, IVA, ITP) que pueda aplicarse a las transacciones que se realicen …(por) una reestructura societaria de la propiedad directa e indirecta de algunas o todas las Afiliadas UPM u otras entidades … (y) las transacciones derivadas de la operación de fusión de Compañía Forestal Uruguaya S.A. (COFUSA), Forestal Río de los Pájaros S.A. y Elmadur S.A.”

Otro ejemplo es la concesión de una Zona Franca, con lo cual estas empresas quedan libres de cualquier carga fiscal, con excepción de los aportes al BPS del personal uruguayo, y que es el mayor beneficio tributario para estas plantas de celulosa.

La Ley N° 16.906 de Promoción y Protección de Inversiones prevé el otorgamiento de beneficios fiscales, pero en este “contrato de inversión” los beneficios se extienden a otras áreas otorgando privilegios sin precedentes en el país.   Así, UPM2 no es sólo una zona franca exenta de impuestos, es también un proyecto ferroviario de uso preferencial para UPM por el cual el pueblo uruguayo pagará  $400.000 dólares diarios y por el cual se endeuda en $2.600.000 de dólares afectando a importantes poblados del interior y barrios de Montevideo. Es un proyecto de energía eléctrica que avanza en la privatización de las empresas públicas y por el cual el Estado se obliga a comprar toda la energía (aunque no la necesite) por un precio muy alto durante 20 años, transfiriendo así unos 1400 millones de dólares a la multinacional; es un proyecto vial millonario a costa del pueblo uruguayo, que incluye un plan piloto para camiones tritrenes de 74 toneladas además de rutas, rotondas, pasos nivel, etc; es un proyecto forestal de 90.000 hectáreas, a las que se suman a las ya 1.5 millones de hectáreas de eucaliptos, en un modelo forestal que ha expulsado a pequeños productores del campo, que contamina, que destruye empleo.

Está claro que tanto el gobierno del FA como el multicolor gobiernan para el gran capital, respaldando así la inversión extranjera que se ha transformado en la gran excusa del gobierno uruguayo para intentar mostrar que el país avanza, cuando en realidad sucede todo lo contrario. Hace más de dos años del acuerdo con Arcos Dorados, ya existen instaladas dos plantas de UPM y, sin embargo, la desocupación aumenta en el país a niveles cada vez más altos para la clase trabajadora y con una enorme preocupación en lo que respecta a los jóvenes de la misma. Es de esperar que, frente a esta situación de crisis económica y con números crecientes de desempleados, las preocupaciones o exigencias de quienes buscan trabajo se vean minimizadas. En este sentido, es que este tipo de multinacionales se aprovechan de la mano de obra juvenil desempleada, recortan salarios, manipulan horarios, rechazan la organización sindical y además, educan a sus propios empleados en la nefasta competencia que se impulsa en todos los lugares de trabajo de esta índole. Para poder asegurar su puesto de trabajo, en lugar de ver el enemigo en la multinacional que lucra con la necesidad de los jóvenes, la competencia hace que se vea al otro joven trabajador como el enemigo, alguien a quien se debe superar para mantener la fuente de ingreso.

Que esta multinacional de lugar entre sus empleados a jóvenes en situaciones de vulnerabilidad, a jóvenes con poca experiencia de trabajo, a jóvenes urgidos por la necesidad de encontrar un trabajo para poder costear estudios, no resulta extraño. Es la base de explotación que maneja el gran capital, que se ve su tarea facilitada en situaciones socioeconómicas precarias, en jóvenes provenientes del interior,  en jóvenes con necesidad de independencia económica frustrada por la falta de oportunidades laborales adecuadas. Vemos así como estas multinacionales explotan al máximo la necesidad.

Debido a esto es indudable el rechazo que se debe tener a estas políticas de exoneración al gran capital; el rechazo a las patronales explotadoras de los jóvenes de la clase trabajadora y se los sectores populares; a las políticas de ayer y de hoy que condenan al empleo por salarios nefastos; a la informalidad y al desempleo de miles de jóvenes; a becas insuficientes que obligan a jornadas exhaustivas para jóvenes que viajan desde el interior para estudiar y se ven obligados a trabajar; políticas que hunden en la explotación a los jóvenes de nuestra clase.

Frente a los defensores del gran capital, a las fuerzas de gobierno que legitiman un sistema que nos explota y oprime, es que los y las jóvenes de nuestra clase deben asumir la imperiosa necesidad de organizarse como parte de una clase trabajadora que encontrara la dignidad en el trabajo. Deben asumir la necesidad de participación creativa, del impulso del querer hacer y enterrar toda forma de explotación recorriendo el camino de la revolución y el socialismo.