Declaración del MRO sobre reclamos de diferentes sectores sociales vinculados a la producción agropecuaria de nuestro país

Juventud Guevarista
19.Feb.18 :: General


Para nosotros el único camino que tienen los pequeños y medianos productores rurales es colocarse como punto de apoyo a la lucha de los trabajadores asalariados del campo y de la ciudad. Solamente mediante la aplicación de un programa que exprese una transformación íntegra de la estructura económica, social y política del país es posible el desarrollo de la producción nacional y de un mercado interno que pueda absorber su producción, con un Estado al servicio de la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores y de las grandes masas populares, que en vez de subsidiar a los grandes capitalistas los expropie y combata en todos los ámbitos, en el camino de la liberación nacional y el socialismo.



En las últimas semanas una serie de acciones públicas pusieron en el tapete los reclamos de diferentes sectores sociales vinculados a la producción agropecuaria de nuestro país. Los grandes medios de comunicación han dado gran difusión a este conflicto y lo presentan como un enfrentamiento entre “el campo” y el gobierno.

En primer lugar debemos señalar que la categoría “el campo” solamente puede ser utilizada por aquellos sectores sociales y actores políticos interesados en ocultar el hecho fundamental de que este, como todos los conflictos sociales, esta dado por la lucha de clases. Para los explotados, es fundamental analizar cada situación a partir de la clarificación de las clases sociales en pugna y de los correspondientes intereses en juego.

En ese sentido es importante tener en cuenta cuales son los principales sectores sociales que encontramos en el campo uruguayo “Con base en distintas fuentes (Encuesta Continua de Hogares, Censo Agropecuario, Registro de Productores Familiares), se puede estimar que mientras los asalariados agrarios oscilan entre 70 mil y 80 mil, los productores familiares-mercantiles agrupan unos 23 mil establecimientos y a cerca de 40 mil trabajadores (incluyendo titular y familiares), y los empresarios-patrones (de todos los tamaños) son alrededor de 15 mil (Uruguay ¿Por el campo y con la patria? Gabriel Oyhantçabal. Brecha, 19-1-2018. https://brecha.com.uy/)” además hay que señalar que los grandes propietarios de tierras y de empresas agropecuarias en el país son empresas extranjeras, cuyos accionistas por supuesto no residen en el campo uruguayo.

Estas cifras permiten aclarar algunos conceptos, en primer lugar ninguno de los reclamos planteados en las últimas movilizaciones refieren a la clase más numerosa del campo, que son los asalariados rurales, quienes enfrentan condiciones de trabajo y de vida enormemente peores que las de quienes protagonizan las protestas.

En segundo lugar, hay que señalar que las movilizaciones que se están llevando adelante tiene una base económica y social muy clara que está dada por el continuo empeoramiento de las condiciones para producir y para vivir, que enfrentan los pequeños productores rurales, a causa de una política económica que tiene como objetivo beneficiar a las grandes empresas multinacionales.

Esta contradicción señala claramente al modelo económico llevado adelante por el gobierno del Frente Amplio y por sus antecesores, donde se ha mantenido una política de crecientes subsidios y beneficios a la penetración de grandes capitales extranjeros que provocaron una profundización del modelo agroexportador, de país dependiente, productor de soja, madera para pasta de celulosa, y carnes. Las políticas llevadas adelante por el gobierno tendieron siempre a priorizar el modelo agroexportador en detrimento del desarrollo del mercado interno, lo cual hace que aquellas empresas que apunten a ese mercado inevitablemente son las primeras en sufrir el cambio de ciclo económico, la caída de la demanda, el endeudamiento, etc.
De hecho, ya en los años anteriores, en la época del boom de precios de las materias primas, muchos pequeños y medianos terratenientes abandonaron directamente la producción pasando a arrendar sus tierras a las grandes multinacionales sojeras en busca de mayores niveles de ganancia.

En este contexto, es entendible que este sector de pequeños y medianos productores busque expresar mediante la movilización su reclamo de asistencia del Estado, sobre todo porque además las grandes corporaciones rurales, la ARU y la Federación Rural, expresan los intereses de los grandes latifundistas asociados a los grandes capitales imperialistas.

Sin embargo, es claro que esta movilización de medianos y pequeños productores rurales rápidamente pasó a estar dirigida políticamente precisamente por aquellos sectores que son los causantes de la situación, es decir por los grandes empresarios agrícolas.

El programa de estas movilizaciones refleja claramente el modelo económico que aspiran a continuar manteniendo los grandes capitalistas, y eso es la mayor prueba de que las mismas en la realidad muestran como los pequeños y medianos productores rurales están actuando como furgón de cola de los grandes terratenientes y capitalistas.

Los principales puntos reivindicativos que se proclamaron en el acto realizado en Durazno, el 23 de enero pasado plantean la conocida receta neoliberal. La culpa de todos los males de la sociedad, según se planteó allí, sería de los raquíticos planes sociales del gobierno, de la supuesta abundancia de empleados públicos, y del manejo del precio del dólar. En esencia el reclamo que encabeza estas movilizaciones es que se profundice el actual modelo, donde se aumentan los niveles de explotación de los asalariados para subsidiar a los grandes capitalistas.
Ni siquiera se planteó una política para atender la acuciante situación del endeudamiento de varios sectores de pequeños y medianos productores, sino que se planteó. “No se pide quitas de deudas para nadie. Que cada uno se haga cargo de sus compromisos. Hay que trabajar en el reperfilamiento con períodos de gracia y paquetes de negociación de deuda”.

En síntesis, ninguno de los planteos programáticos que encabezan estas movilizaciones significaría una solución real a los problemas de los sectores sociales que peores condiciones afrontan en el sector agropecuario. A lo sumo aspiran a recibir algunas migajas de las enormes tajadas que siguen recibiendo por parte del gobierno frenteamplista los grandes capitalistas.

Es claro que nuestro planteo es totalmente contrapuesto a estos planteos programáticos y por lo cual, a diferencia de lo que de manera totalmente oportunista hacen algunos sectores de la izquierda para juntar votos, no apoyamos estas movilizaciones, sin que esto implique, por supuesto, ningún apoyo a un gobierno que, en lo esencial, hace años que viene desarrollando el programa neoliberal que encabeza a las mismas.

Para nosotros el único camino que tienen los pequeños y medianos productores rurales es colocarse como punto de apoyo a la lucha de los trabajadores asalariados del campo y de la ciudad. Solamente mediante la aplicación de un programa que exprese una transformación íntegra de la estructura económica, social y política del país es posible el desarrollo de la producción nacional y de un mercado interno que pueda absorber su producción, con un Estado al servicio de la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores y de las grandes masas populares, que en vez de subsidiar a los grandes capitalistas los expropie y combata en todos los ámbitos, en el camino de la liberación nacional y el socialismo.
Camino que ineludiblemente debe pasar por la lucha popular para destruir toda la maquinaria putrefacta del actual Estado uruguayo, que no es otra cosa que una maquinaria muy aceitada al servicio del gran capital, y por la construcción de nuevas instancias de poder popular que respondan a los intereses de los trabajadores y las grandes mayorías de nuestro pueblo.

En el Programa de Soluciones Populares del Movimiento Revolucionario Oriental, recogido de las luchas y planteos que en el marco de la lucha de clases nuestra clase obrera ha ido desarrollando, se recogen los principales planteos referidos al tema del agro, en el marco de una transformación integral de la estructura del país.

1.2. Política financiera
1.2.1. - Ruptura con el FMI. No pagar la deuda externa ni sus intereses. El dinero que se paga anualmente por concepto de amortizaciones e intereses son los recursos imprescindibles para financiar las medidas de emergencia.
1.2.2. - Estatizar la banca y los seguros. Controlar desde el estado las operaciones bancarias, las tasas de interés, el sistema bancario, los movimientos de capitales y las remesas de utilidades al extranjero.
1.2.3. Eliminación de las AFAPS, pasando sus recursos nuevamente al régimen solidario intergeneracional, asumiendo la dirección y gestión del BPS los trabajadores y jubilados.
1.2.4. Usar selectivamente el crédito poniéndolo al servicio del mediano y pequeño productor rural, industrial y comercial. Política de salvación y consolidación de la pequeña y mediana empresa endeudada y sobre endeudada, mediante quitas, gracias y plazos prolongados. Suspensión de ejecuciones por deudas.
1.3. - Política productiva
1.3.1. - El estado debe planificar y orientar la producción nacional, instalando empresas en todo el país tendiendo a eliminar las diferencias entre la ciudad y el campo. Se estatizarán las empresas privadas que se consideren de importancia nacional. Se estatizarán todas las empresas quebradas con la participación de los trabajadores en la administración y gestión de las mismas.
1.3.2. - Estatizar el comercio exterior tendiendo a proteger el mercado interno, favoreciendo el abaratamiento de los costos de las maquinarias importadas a fin de estimular un proceso de industrialización que permita reducir la importación de manufacturas.
1.4. - Política agraria
1.4.1. - Nacionalizar la tierra, en especial las tierras fronterizas que hoy están en manos de propietarios extranjeros.
1.4.2. - Reforma agraria. Expropiando sin indemnización al latifundio, distribuyendo la tierra improductiva entre quienes la trabajen y desarrollando establecimientos estatales y cooperativos, con apoyo crediticio, sanitario, técnico, habitacional, educacional y de comunicaciones, por parte del estado.
1.4.3. - Impulsar el desarrollo de una política que favorezca la permanencia y el asentamiento de la población en el medio rural, impulsando obras viales, servicios sociales comunitarios y desarrollar nuevas formas de trabajo cultural y educacional en el medio rural.
1.4.4. - Impulsar una política estatal que garantice precios sostenidos y justos para los productos agrícolas.
1.4.5. - Eliminar la intermediación parásita entre la producción y el consumo.
1.4.6. - Entregar al Instituto de Colonización todas las tierras de los bancos estatales.
1.5. - Política presupuestal
1.5.1. - Dotar de presupuestos estatales de la Administración Central, Servicios descentralizados, Intendencias y demás poderes tendientes a satisfacer las necesidades sociales, las de inversión y desarrollo.
1.6. - Política de precios
1.6.1. - Subsidiar los servicios públicos (UTE,ANTEL,OSE,etc.), fijando sus tarifas en relación a los ingresos netos del grupo familiar.
1.6.2. - Subsidiar los artículos de la canasta familiar
1.6.3. - Controlar y regular los precios a través de organismos sociales y populares. Crear supermercados populares y garantizar la participación de los trabajadores en la dirección de las reparticiones estatales y municipales de abastecimiento.
1.7. - Política tributaria
1.7.1. -Eliminación de todo tipo de impuestos a los sueldos, jubilaciones y pensiones. Revertir la actual política tributaria, disminuyendo sustancialmente los impuestos al consumo, y gravando duramente el consumo suntuario, la ganancia, la herencia, el patrimonio y los sectores improductivos.
1.7.2. - Eliminar el impuesto al consumo (IVA) para los artículos de la canasta familiar.
1.7.3. - Decretar una amnistía tributaria. Suspender todo tipo de ejecuciones por deudas fiscales, facilitando la recuperación de la mediana y pequeña empresa.
1.8.- Política de Administración de Estado
1.8.1.- Moralizar la administración y gestión pública, sancionando severamente a los responsables de corrupción de cualquier tipo
1.8.2. - Ingreso por concurso a todos los cargos públicos. Ascenso en la carrera administrativa y demás escalafones por concurso calificado. Ante la imposibilidad del concurso efectuar los ingresos por sorteo calificado (condiciones sociales).
1.8.3. - Representación de los trabajadores en los organismos de dirección y gestión.

MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO ORIENTAL