Asalto al Moncada: Cuando un revés táctico no es sinónimo de derrota

26.Jul.07 :: Opinión Guevarista

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Lo que fue una derrota desde el punto de vista militar, terminó transformándose en una victoria política, además de generar las condiciones subjetivas en el pueblo y en los combatientes de que se podía enfrentar a la Dictadura de Batista, y que se podía por la vía insurreccional. Así es que seis años más tarde, el 1° de enero de 1959, los guerrilleros liderados por Fidel, Camilo y el Che entran victoriosos en La Habana.



REVOLUCION CUBANA
26 de Julio de 1953: 54 aniversario del Asalto al Moncada

Cuando un revés táctico no es sinónimo de derrota

El plan, del cual Fidel fue el mentor, consistía en tomar por asalto los cuarteles militares de Moncada en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo. El objetivo era que el ataque al cuartel de Bayamo sirviera de apoyo al asalto del cuartel Moncada y que desviara la atención de las fuerzas batistianas para evitar que enviaran refuerzos a Santiago. Los atacantes, vestidos con el uniforme militar conseguido por un compañero infiltrado en el ejército de Batista, irrumpirían en el cuartel para reducir el personal.
El ataque al Moncada significaba enfrentarse a la segunda fortaleza militar batistiana que contaba con más de mil hombres. Ciento treinta y cinco hombres se prepararon para asaltar el cuartel. Se enfrentaban a un ejército más numeroso y mejor armado.
El día 26 de julio de 1953, Fidel encabezó un grupo de noventa hombres que atacó por la posta tres del Moncada, en tanto Raúl ocupó con otros hombres el Palacio de Justicia, y Abel Santamaría el hospital Saturnino Lora, ubicados ambos en el perímetro militar.
El factor sorpresa fue frustrado, una patrulla de recorrido exterior advirtió la presencia de los combatientes y se entabló un intenso combate en el que los soldados batistianos dominaban en cantidad de armas, calibre y posición. Durante el enfrentamiento cayeron 8 combatientes revolucionarios; solo Abel Santamaría se mantuvo combatiendo para proteger la retirada de Fidel y su maltrecha columna.
El enemigo desató una orgía sangrienta. El joven Abel fue un gran ejemplo de resistencia ante tanta crueldad. Murieron asesinados 52 revolucionarios y 18 fueron detenidos y enviados a prisión, entre ellos Fidel y Raúl.
El asalto al Moncada significó el primer paso. El duro revés recibido fue tomado como una derrota circunstancial por aquel grupo de jóvenes, de no más de 25 años, que decidió tomar las armas para acabar con la dictadura pro-imperialista de Batista. Tan fue así que volvieron a intentarlo tres años más tarde con el desembarco del Granma y el inicio de la lucha guerrillera en la Sierra Maestra, que culminaría en el ‘59 con el triunfo de la revolución.
Para nosotros el asalto al Moncada significa un ejemplo de convicción, dignidad y compromiso revolucionario. Este hecho no fue un intento voluntarista de terminar con la opresión que sufría el pueblo cubano, sino todo lo contrario, se transformó en la “chispa que incendiaría la pradera”.
Saludamos desde aquí a los compañeros caídos en aquella acción y a los sobrevivientes que todavía hoy siguen combatiendo, mediante otras formas, con una tremenda dignidad y coraje, contra el imperio yanqui, luchando por ver su Cuba Libre y Socialista.
¡Salud heroico pueblo cubano! ¡Viva la Revolución! ¡Viva el Socialismo!

Publicado en el CONVICCIONES GUEVARISTAS N° 1 (2aÉpoca) de junio-julio 2007, órgano de prensa de la JUVENTUD GUEVARISTA (Uruguay)