Tercer Aniversario de la JG… Por la senda de Artigas, el Che y Sendic

13.Jun.07 :: Opinión Guevarista

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El 14 de junio nuestra organización conmemora su tercer aniversario. Elegimos ese día para nuestro surgimiento, no de forma antojadiza, sino porque es el día del nacimiento del Compañero Comandante Ernesto Che Guevara.



Nacer a la vida política el día en que nació el comandante de los pobres y explotados, es una gran responsabilidad. Mucho más cuando hemos decidido adoptar como doctrina el “guevarismo”, o sea, una determinada ideología, objetivos estratégicos, y un método de acción política, que son el legado que nos ha dejado el Guerrillero Heroico.
Tres años para la historia de la humanidad no son nada. Pero para un grupo de jóvenes que hacen sus primeras experiencias en la acción política revolucionaria, sí son significativos. Que nuestro destacamento hoy cumpla tres años, no significa que no tenga historia. Porque heredamos la historia de 46 años de nuestro MRO y de sus Juventudes.
Somos herederos de una Juventud que, gestada en 1967, fue fundadora del Frente Estudiantil Revolucionario, bastión de las luchas de los jóvenes estudiantes en aquella época. Jóvenes comprometidos con la revolución socialista, que lucharon contra el “pachecato” y sus Medidas Prontas de Seguridad. Jóvenes que se prepararon, política y militarmente, para combatir con el Che en la selva boliviana, pero que no pudieron cumplir con ese compromiso internacionalista proletario debido a la caída del Che en 1968. Jóvenes que lucharon desde la clandestinidad contra la dictadura terrorista de estado que asoló a nuestro pueblo entre 1973 y 1985, y que se abocaron a la reconstrucción del movimiento social y sindical a partir de la restauración democrática burguesa de 1985.

¿Qué es la Juventud Guevarista y qué se propone?

Nuestra carta de Principios y Objetivos, aprobada por el Plenario de la JG a mediados del 2005, dice: “Nuestra Juventud es un conjunto de jóvenes que se encuentran unidos por un proyecto político que busca la transformación revolucionaria de las bases económicas, sociales y políticas de la sociedad, por pensar que en ellas radica el sustento de la sociedad misma. Esto no es una utopía, sino que es una necesidad histórica, porque las condiciones de vida de todas las personas no están determinadas de forma antojadiza, sino que tienen su origen en la relación entre el sujeto social y el propio sistema socioeconómico, relación cuyo estudio científico nos permite comprender el desarrollo histórico y, con ello, llevar a cabo la transformación del mundo en un mundo mejor, basados en las ideas y las prácticas artiguistas y guevaristas, dispuestos a entregar lo mejor de nosotros en el camino de la liberación nacional y social de nuestro pueblo”.
Hemos asumido el guevarismo como doctrina política. Esto es tomar lo más destacado de los aportes del Che en cuanto a ideología, el humanismo revolucionario, el internacionalismo proletario, el papel de la organización política en el proceso revolucionario, los métodos para llevar adelante los cambios sociales, entre otras cosas.
Lo decimos claro y sin cortapisas: estamos por la revolución y el socialismo. No nos va eso de “reformar el capitalismo”, hacer un “capitalismo humano y en serio”. Este sistema ya ha demostrado suficientemente que es perverso, saqueador y expoliador. Todo sistema que se sustente en la explotación del hombre por el hombre, y en la apropiación privada de lo que se produce socialmente, es injusto y hay que destruirlo.

La senda está trazada…

Consideramos que las gestas revolucionarias de Artigas, el Che y Sendic deben ser continuadas. Las luchas artiguistas contra el imperio español, por la unidad latinoamericana y porque “los más infelices sean los más privilegiados” han sido traicionadas por las oligarquías, aliadas a los imperios desde siempre, por las burguesías industriales, comerciales y financieras. También por aquellos ex izquierdistas que, habiendo salido del campo popular y habiendo asumido el legado artiguista, lo han abandonado y traicionado, convirtiéndose en personeros del imperialismo y en administradoras de los intereses de los burgueses desde el Estado que hoy gobiernan, oprimiendo y explotando a los más infelices, privilegiando a los siempre privilegiados.
La gesta guevariana ha quedado inconclusa. La situación de miseria, explotación y opresión en la que viven la mayoría de los países de América Latina se mantiene, más bien se ha profundizado. La lucha por el Socialismo Latinoamericano está vigente. La Cuba revolucionaria sigue siendo el faro que alumbra el camino. Las palabras del Che en “Táctica y Estrategia para la Revolución Latinoamericana” tienen total vigencia: “Dado este panorama americano, consideramos difícil que la victoria se logre en un país aislado. A la unión de las fuerzas represivas debe contestarse con la unión de las fuerzas populares. En todos los países en que la represión llega a niveles insostenibles, debe alzarse la bandera de la rebelión y esta bandera tendrá, por necesidad histórica, caracteres continentales. La cordillera de los Andes está llamada a ser la Sierra Maestra de América, como dijera Fidel, y todos los inmensos territorios que abarca este continente están llamados a ser escenarios de la lucha a muerte contra el poder imperialista”.
Las luchas de los cañeros de Artigas, liderados por el “Bebe” Sendic, siguen teniendo vigencia. Las tierras están en cada vez menos manos y encima extranjeras. Las condiciones de explotación y miseria de los trabajadores rurales y urbanos se ha profundizado. El programa por el que luchaba Sendic, de reforma agraria con expropiación de los latifundios, el no pago de la deuda externa, la nacionalización de la banca y el comercio exterior, la expropiación y socialización de los medios de producción tienen total vigencia; así como los métodos radicales para llevar adelante ese programa.
La senda está trazada… y es el camino que hemos elegido.
Nuestro compromiso es con la clase trabajadora y el pueblo oprimido.
Continuando las gestas de Artigas, el Che y Sendic, hasta vencer o morir por la Revolución, la Liberación Nacional y el Socialismo.