Humanidades: Asume un decano ilegítimo, impuesto por la prepotencia y el patoterismo

07.Abr.06    Opinión Guevarista
   

El pasado día jueves 30 de marzo, se reunió por tercera vez el Claustro de Facultad para elegir el decano de nuestra casa de estudios, por el período 2006-2010. Una tercera instancia que surge producto de la violación del mandato imperativo, por parte de la Agrupación Espacio Estudiantil, desconociendo lo resuelto por la Asamblea General del Centro de Estudiantes el 15 de noviembre de 2005, que mandataba al orden estudiantil a votar por el candidato Carlos Zubillaga.


En un clima muy tenso, con filosos cruces de miradas, sesionó el Claustro de Facultad, por tercera vez, para elegir al nuevo Decano de la Facultad entre los candidatos Carlos Zubillaga (elegido por el CEHCE, fue dos veces decano) y José Seoane (candidato guarguista, o sea del partido de gobierno). La tensión que se respiraba en el ambiente, es la consecuencia de lo que fue la última Asamblea del CEHCE (Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación) realizada el martes 28 de marzo.
Esta asamblea fue convocada, en primera instancia, para que el centro de estudiantes tomara una decisión sobre la violación del mandato imperativo realizada por el estudiante claustrista Juan Caggiani y sus respectivos suplentes, al negarse a votar por el Profesor Carlos Zubillaga, como lo había decidido la asamblea general del 15 de noviembre del año pasado, donde los estudiantes votaron por el antedicho candidato a decano. Cabe recordar que en aquella asamblea participaron cerca de 300 estudiantes, estando presentes a la hora de la votación 225, de los cuales 113 votaron por Zubillaga, 106 por Seoane y 6 se abstuvieron. Éste era el mandato estudiantil que debía ser cumplido. En la sesión del Claustro del 15 de febrero, el mismo fue cumplido y Zubillaga recibió 18 votos y Seoane 17. Pero, la Ley Orgánica de la Universidad establece que para ser electo un decano en primera sesión, debe contar con 24 votos. A modo de complemento informativo, cabe decir que el Claustro está integrado por 15 docentes, 10 egresados y 10 estudiantes.
Así es que se realizó una segunda sesión del Claustro el 23 de febrero, en la que los 18 votos que recibió el candidato del CEHCE en la primera, le alcanzaban para proclamarse como decano en esta segunda instancia. Ahí fue donde el Espacio Estudiantil se burló del estudiantado y realizando una maniobra calculada y premeditada, se retiró de sala con su titular y los dos suplentes, quedando la elección empatada en 17 votos.
Esta actitud maniobrera llevada a cabo por el Espacio Estudiantil, impidió la elección del decano y generó un clima de tensión en la Facultad. Actitud que fue condenada por la propia FEUU, que en su resolución del día 9 de marzo dice textualmente: “1- Reafirmar el MANDATO IMPERATIVO como principio de la FEUU; 2- Rechazar lo sucedido en el Claustro de Humanidades; 3- Exhortar a cumplir este principio”, firmado por el Consejo Federal de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay.

Asamblea del 28 de marzo: patoteando se da vuelta la torta

Dada la violación del mandato de los estudiantes, se convocó a una nueva asamblea. Las agrupaciones 21 de junio e Ibero Gutiérrez proponían discutir y resolver una sanción para el Espacio Estudiantil y su delegado Juan Caggiani. La agrupación Espacio Estudiantil intentaría imponer una nueva votación, desconociendo la del 15 de noviembre.
Más de 400 estudiantes se dieron cita en una histórica asamblea. No se recuerda una asamblea con tanta participación en la Facultad de Humanidades.
El Espacio no estaba dispuesto a dejar pasar esta oportunidad de imponer a su decano, fuera como fuera. Tampoco el partido-gobierno se iba a dar el lujo de volver a perder en una asamblea. Decimos esto porque el Espacio Estudiantil es una agrupación que responde al oficialismo gobernante y a su partido. Está compuesta, mayoritariamente, por integrantes del MPP y del PCU (éstos últimos con su agrupación UPE -Unidad y Participación Estudiantil- que integra el Espacio).
Rápidamente el clima se enrareció. La mesa no pudo definir orden del día, hasta después de dos horas de iniciada la asamblea. El Espacio Estudiantil, utilizando una táctica ya vieja, trajo para dar vuelta la asamblea, a estudiantes de otros centros, incluso del interior del país (Maldonado), además de “patotas” gangsteriles vinculadas a los aparatos de seguridad del MPP y del PCU, quienes intentaron amedrentar a los “radicales” con su presencia gorilesca.
Gritos, insultos, epítetos, amenazas, “cortes” de la lista de oradores, marcaron la tónica de la asamblea. Finalmente se impuso la votación de los decanos nuevamente, saliendo electo esta vez, el profesor José Seoane.

Algunas valoraciones políticas

Como decíamos más arriba, la asamblea eligió a Seoane, más allá de que para nosotros, fue una resolución impuesta, en forma autoritaria, ya que no se había planteado en el orden del día realizar una nueva votación. La mesa se disolvió, quedando los representantes del Espacio a cargo de la misma.
Finalmente, el jueves 30 de marzo, en el Claustro se eligió a Seoane como decano, con 24 votos. El profesor Zubillaga presentó renuncia, unas horas antes, a su candidatura, ya que consideró viciado el ambiente y plagado de irregularidades. Entonces, había un solo candidato que votar.
Podemos decir que el Espacio se salió con la suya, a fuerza de patoterismo y atropellos. Políticamente, debemos decir que no nos extraña que esta agrupación, que responde a los intereses del oficialismo gobernante, haya utilizado éstos métodos. Que no son casualidad, sino que son muy utilizados en otros gremios, sindicales y estudiantiles. Es el método que utilizan las organizaciones oportunistas, que amagan con la izquierda y pegan con la derecha: MPP, PCU, y otros tantos que han renegado de su contenido clase. Es un método que se utiliza cuando no existen argumentos políticos, cuando no se tienen principios clasistas, cuando no se tiene moral proletaria, cuando lo único que se tiene es ambición. Sí, ambición de poder, de cargos, de obtención de beneficios, de acomodos, etc. El objetivo: establecer el pensamiento único a rajatabla. Imponer por la vía de la fuerza, un pensamiento acrítico, que no cuestione las traiciones arteras del gobierno progresista de la República y de la Universidad.
Como conclusión: nos esperan cinco años más de una Facultad de espaldas al pueblo y a la clase trabajadora, cada vez más alejada de un contenido socializante y más cercana a las necesidades del mercado, el que, obviamente, no necesita historiadores, filósofos, antropólogos, literatos e investigadores que asuman su responsabilidad social con sentido crítico.
Se perdió una batalla en la guerra por desterrar el oportunismo pequeño-burgués de la Facultad. Pero somos conscientes que la lucha es larga, y que nuestro objetivo estratégico es un movimiento estudiantil combativo, unido a la clase trabajadora y el pueblo oprimido, comprometido con la revolución social, la liberación nacional y el socialismo.

(*) Estudiante de la Facultad de Humanidades.
Responsable Político de la Juventud Guevarista Uruguaya

Artículo publicado en el Mensuario Construyendo N° 16, correspondiente a abril de 2006.